16 Oct 2025

El oscuro secreto de los Rolling Stones que pocos conocen

El oscuro secreto de los Rolling Stones que pocos conocen El oscuro secreto de los Rolling Stones que pocos conocen ¡Prepárense, amantes del rock! En…






El oscuro secreto de los Rolling Stones que pocos conocen

El oscuro secreto de los Rolling Stones que pocos conocen

¡Prepárense, amantes del rock! En **Vinyl Station Radio** sabemos que adoran a los **Rolling Stones**, pero hoy vamos a sacudir un poco el escenario. No es ningún secreto que muchas bandas legendarias a menudo se inspiran en otros, e incluso, ¡se apropian de ideas ajenas! Piensen en Led Zeppelin, por ejemplo, que no es ajeno a este tipo de situaciones. Sin embargo, una reciente efervescencia mediática, provocada por una demanda de plagio de un grupo español contra nada menos que **Mick Jagger** y **Keith Richards**, ha vuelto a poner el foco en Sus Satánicas Majestades. Y es que, si escarbamos un poco, descubrimos que las prácticas creativas de los Stones, desde sus inicios, podrían esconder más de un “¡cuidado con eso!”.

La idea de que los Rolling Stones no siempre han sido campeones de la originalidad no es nueva. Al principio, su repertorio estaba plagado de versiones de sus héroes musicales, su nombre es un guiño directo a una canción de **Muddy Waters**, y el legendario estilo escénico de Jagger es una mezcla explosiva de influencias de James Brown, Tina Turner y Chuck Berry. Claro, muchos artistas rinden homenaje a sus ídolos con versiones, nombres inspirados y elementos de puesta en escena tomados “prestados”. Pero aquí, con los Stones, la cosa va más allá. Si nos atrevemos a hurgar profundo, encontraremos una larga y fascinante lista de situaciones que algunos podrían calificar de “copia-pegas” musicales y artísticos a lo largo de décadas. Y sí, esto ha mantenido a sus abogados bastante ocupados.

Los comienzos y la inspiración del nombre

Regresemos al origen de su nombre. Cuando Jagger y Richards, con apenas 18 años, formaban parte de un grupo llamado Little Boy Blue & The Blue Boys, ya se dedicaban a versionar canciones de autores americanos. El nombre mismo, Little Boy Blue, podría haber salido de una canción tradicional inglesa o de una obra de Ethelbert Nevin de 1891. Pero donde la falta de originalidad se hace más evidente es en su propio catálogo, donde existen **docenas de canciones cuya autoría real no pertenece a The Rolling Stones**.

Un recorrido por los “préstamos” musicales

Sumerjámonos en algunos ejemplos concretos que nos harán levantar una ceja. Es realmente fascinante descubrir cómo ciertas joyas de su discografía tienen una historia previa a su lanzamiento bajo el sello Stone.

Primeros años: Blues, rock y atribuciones dudosas

  • En 1965, el álbum ‘Out Of Our Heads’ (versión EE.UU.) incluía la canción **’I’m Alright’**, acreditada al seudónimo grupal de la banda, Nanker Phelge. Lo curioso es que esta joya ya había sido lanzada dos años antes, en 1963, por el mismísimo Bo Diddley en su álbum ‘Bo Diddley’s Beach Party’. ¡Vaya sorpresa!
  • Saltamos a 1968, con el aclamado ‘Beggars Banquet’. La canción **’Prodigal Son’** apareció inicialmente bajo la autoría de Mick Jagger y Keith Richards. Pero la realidad es que la pieza original era obra de Reverend Robert Wilkins, quien la había grabado en 1929. Un salto temporal considerable, ¿no creen?
  • El año 1969 nos trajo ‘Let It Bleed’, y con él, una situación que muchos puristas del blues considerarían una afrenta. Los Stones incluyeron el clásico **’Love In Vain’** de Robert Johnson, dándole créditos solo como “arreglistas” bajo el mismo seudónimo Nanker Phelge. Tres años después, en ‘Exile On Main St.’, la historia se repitió con **’Stop Breakin’ Down’**, también de Johnson, y de nuevo acreditada a Nanker Phelge. ¡Una verdadera joya del blues que vieron publicada en 1938!

Aunque los Rolling Stones corrigieron la autoría en ediciones posteriores, adjudicándola a Robert Leroy Johnson, el asunto no quedó ahí. En el año 2000, la Corte de Apelación del Noveno Circuito de U.S. sentenció que estas canciones de Johnson no estaban en el dominio público, perteneciendo exclusivamente a él y a sus herederos. ¡Un recordatorio de que algunas cuentas pendientes tardan en saldarse!

Otros casos notables y acuerdos extrajudiciales

  • En 1975, el recopilatorio ‘Metamorphosis’ trajo **’Don’t Lie To Me’**, acreditada a Jagger y Richards. Esta vez, los verdaderos autores eran Tampa Red y Hudson Whittaker, quienes la habían publicado en 1940.
  • Llegamos a 1997 con ‘Bridges to Babylon’, un disco que estuvo plagado de controversias. Aquí encontramos **tres casos** que hicieron sonar las alarmas:
    1. Un acuerdo extrajudicial con K. D. Lang por un fragmento de su ‘Constant Craving’ (1979) que aparece en **’Anybody Seen My Baby?’**.
    2. Otro acuerdo extrajudicial con Mark Gaillard por un fragmento de ‘Oh Yeah’ (1979) en **’Saint Of Me’**. La historia aquí tiene un toque de novela: un técnico de sonido que trabajó con Gaillard y luego con los Stones fue quien facilitó la maqueta. Esto nos recuerda el caso actual de Angelslang y el hermano de Mick Jagger, Chris, que ya está en los tribunales españoles.
    3. Por si fuera poco, en este mismo álbum, encontramos un posible tercer plagio evidente: la introducción del tema **’A Touch Of Velvet’** de The Mood-Mosaic (1967) en la canción de los Stones **’Too Tight’**. ¿Coincidencia? ¡Lo dudamos!
  • En 1980, tanto Willie Nile como los Rolling Stones lanzaron una canción con el mismo título, **’She’s So Cold’**. Nile fue el primero en sacarla al mercado, y las similitudes líricas son más que evidentes. Curiosamente, Nile y Richards eran amigos… y uno no demanda a un amigo, ¿verdad?
  • Una situación similar ocurrió con **’Just Another Night’**. Publicada por Patrick Alley en 1983, y dos años después, bajo la autoría de los Stones. Alley demandó, pero, lamentablemente, perdió el juicio.

Detalles sutiles y atribuciones que se diluyen

Además de estos casos más sonados, hay otros detalles que no pasan desapercibidos para los oídos más agudos. En **’On With The Show’** (1967), podemos escuchar un fragmento de la mítica canción popular paraguaya **’Guyra Campana’** de Ampelio Villalba, popularizada por Luis Alberto del Paraná y Los Paraguayos. ¿Pidieron permiso? Difícil saberlo. Algo parecido sucede con **’Let’s Spend The Night Together’**, cuyo intro guarda una sospechosa similitud con **’Kinda Cool’** de The Shadows. ¿Quién se daría cuenta, fuera de los más avezados buscadores de riffs?

Y las supuestas “tropelías” no terminan ahí. La autoría lírica de Marianne Faithfull en **’Sister Morphine’** (1969) fue retirada. Un destino similar sufrió la autoría de **Mick Taylor** en **’I’m Going Down’**, que se le fue suprimida en los vinilos de 1975, tal vez como una especie de castigo por abandonar la banda. Pero la lista de estas disputas internas sigue creciendo. El propio Ronnie Wood relató en sus memorias cómo en 1974 compuso varias canciones junto a Mick Jagger, cuya autoría terminó apropiándose el cantante. Wood lo vivió como parte de su “aprendizaje”, pero dejó claro que luchó por su reconocimiento hasta la extenuación.

El icónico logo: ¿Originalidad en entredicho?

Ahora, prepárense para la “joya de la corona” de estos supuestos plagios, y esta vez, fuera del ámbito musical. Se trata del conocidísimo logo de los **labios y la lengua**. Sí, ese símbolo que todos asociamos de inmediato con los Rolling Stones. Pues bien, existe una teoría que afirma que este diseño podría estar inspirado, o directamente copiado, de una viñeta del libro **’The Beatles Illustrated Lyrics’** de Alan Aldridge, un diseñador muy influyente en la escena alternativa británica de los sesenta. El libro vio la luz en 1969, un año antes de que los Stones contrataran a John Pasche, un estudiante del Royal College of Art, para que “creara” su emblemático logo. ¿El parecido? Muchos dirían que es **flagrante**, sin lugar a dudas.

Hasta ahora, no hay constancia de conflictos legales por este asunto del logo, ni respuestas de posibles herederos de Aldridge. Pero la pregunta flota en el aire: ¿es posible que incluso el símbolo más reconocible de una de las bandas más grandes de la historia tenga un “oscuro secreto” de inspiración no reconocida? Esto nos lleva a reflexionar sobre la delgada línea entre la inspiración, el homenaje y el “préstamo” descarado en el mundo creativo. Al final, cada quien sacará sus propias conclusiones, pero en **Vinyl Station Radio**, nos encanta poner la lupa sobre estas historias que hacen que la leyenda cobre aún más vida. ¡Sigan rockeando con nosotros y descubriendo los misterios detrás de la música!

Fuente original de la información: ABC – Nacho Serrano

Créditos de la imagen: abc

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