De perderlo todo a brillar en los Latin Grammy
¡Atención, melómanos de Vinyl Station Radio! Prepárense para una historia de superación que parece sacada de una película, pero es tan real como los surcos de vuestro vinilo favorito. Hablamos de Alejandro y María Laura, el dúo musical que ha transformado la adversidad más brutal en una nominación a los Latin Grammy, demostrando que la música es, sin duda, la fuerza más poderosa del universo.
Estos artistas peruanos, que se conocieron en la universidad –ella inmersa en el teatro, él explorando el mundo audiovisual–, descubrieron muy pronto que eran almas gemelas creativas. Empezaron a componer juntos, a experimentar con el teatro y el video, y en 2011, con el lanzamiento de su primer disco, se consolidaron como un dúo imparable. Sus primeros años como músicos profesionales fueron una aventura constante, recorriendo Sudamérica, tejiendo lazos con talentos de Argentina, Chile y Colombia, y empapándose de la riqueza cultural de cada lugar. Pero después de la pandemia, la vida los llevó a un inesperado nuevo capítulo: España, concretamente a Paiporta, Valencia.
La Noche que Todo Cambió
Fue en esta localidad valenciana donde Alejandro y María Laura vivieron el día más oscuro de sus vidas. La DANA de octubre de 2024 golpeó con una ferocidad inaudita, llevándose por delante no solo su casa, sino también sus queridos instrumentos, el corazón de su trabajo y sus sueños. La magnitud de la tragedia fue devastadora, un golpe que habría doblegado a cualquiera. Sin embargo, en medio del barro y la desolación, estos resilientes artistas encontraron una nueva inspiración, una fuerza inesperada para seguir creando. Y así, entre los escombros y la esperanza, nació ‘Dos Hemisferios’, el álbum que hoy los tiene nominados a Mejor Álbum Cantautor en los Latin Grammy. ¿Quién dice que de las cenizas no puede surgir algo hermoso?
Con la gala de los premios en Las Vegas a la vuelta de la esquina, el 13 de noviembre, la pareja ha lanzado un nuevo tema que nos ha puesto la piel de gallina: ‘El Río no tiene la culpa’. Esta canción es un intento sincero de procesar y poner en palabras el torbellino de emociones que experimentaron tras la catástrofe. Es música hecha desde el alma, un bálsamo para un dolor inmenso.
‘El Río no tiene la culpa’: Un Proceso de Sanación Musical
Crear una canción como ‘El Río no tiene la culpa’ no fue un camino fácil. Pocas semanas después de la DANA, una psicóloga voluntaria les sugirió un ejercicio terapéutico: escribir dos cartas a la tormenta, una de rabia y otra de agradecimiento. La carta de rabia fue la chispa inicial, la semilla de esta poderosa balada. Las primeras estrofas fluyeron casi automáticamente, expresando una verdad profunda: «no le tengo rabia al río que solo sabe llegar al mar». Lo más complicado fue descifrar a qué sí le tenían rabia, esa frustración latente que necesitaba una voz. Este proceso tomó meses. La canción fue tomando forma, puliéndose en presentaciones en vivo, compartiéndose con amigos cercanos y afinando la parte recitada hasta que logró capturar la esencia de su mensaje.
Incluso el título de la canción tiene su propia historia. Al principio, barajaban opciones como “rabia al río”, pero una madre de una amiga les comentó cuánto le gustaba su canción de “el río no tiene culpa”. Y así, de forma orgánica, la canción encontró su nombre definitivo, convirtiéndose en un himno de resistencia y reflexión.
El Grido de Conciencia: Más Allá de la Tormenta
Pero la motivación detrás de ‘El Río no tiene la culpa’ va mucho más allá de una expresión personal. Alejandro y María Laura transforman su vivencia en una llamada de atención. ¿A qué le tienen rabia realmente? A la falta de acción y conciencia sobre el cambio climático. Les indigna que se minimice la recurrencia de eventos como la DANA, atribuyéndolos a fenómenos que solo ocurrirán cada ochenta años, sin considerar que estas catástrofes extremas son una consecuencia directa de la crisis climática.
El dúo alza la voz contra la industria de combustibles fósiles, señalando cómo su búsqueda insaciable de riqueza está exacerbando esta crisis. Cada año, nos enfrentamos a un mundo con más inundaciones, incendios y sequías. Es una realidad global que exige una respuesta urgente y una gran implicación por parte de todos. La reconstrucción tras la DANA, según revelan, no está considerando adecuadamente ni la ciudadanía afectada ni el impacto del cambio climático a largo plazo. Un mensaje potente que resuena con la urgencia de nuestros tiempos.
El Día que la Vida se Detuvo en Paiporta
Revivir el 29 de octubre de 2024 es desolador. Esa mañana, la pareja llevó a su hija al colegio, disfrutando de una tranquilidad tan anhelada tras meses de mudanza y una gira por Latinoamérica. María Laura incluso intentó componer al piano, sin saber que se estaba despidiendo de él. Por la tarde, al regresar con su hija, el barranco mostraba una cantidad de agua alarmante. En casa, mientras veían una película, una vecina les alertó para que sacaran el coche del garaje. María Laura, sin entender la magnitud, vio cómo una ola de agua entraba en el garaje justo cuando lograba salir. Alejandro y su hija, ya en el piso, tuvieron que lidiar con la presión del agua que impedía a los vecinos regresar. Entre tres adultos rompieron una ventana para abrir la puerta de la finca. Alejandro llevó a su hija y al gato al piso de arriba, donde un grupo de menores esperaba a sus padres, también afuera. Les puso una película para distraerlos del río que ahora corría por la calle, mientras intentaba contactar a María Laura, quien pudo volver a la mañana siguiente. Una pesadilla que puso sus vidas patas arriba.
Antes de llegar a València, Alejandro y María Laura pasaron dos años en Ciudad de México después de salir de Perú por la pandemia. Consideraban México la capital musical de Latinoamérica, y allí encontraron muchas oportunidades. Sin embargo, su búsqueda de un mejor equilibrio entre la vida familiar y musical los trajo a Valencia en 2023. Paiporta, con su tranquilidad y accesibilidad, les pareció el lugar ideal para establecerse. Su hija comenzó a hacer amigos, y se veían echando raíces. Fue entonces cuando compraron un piso, sin saber que estaban en una zona inundable. Una cruda realidad que descubrieron de la manera más dura posible.
Solidaridad en Tiempos de Crisis y una Nominación que lo Cambia Todo
A pesar de la tragedia, la ola de solidaridad fue inmensa. Desde personas ayudando a limpiar el barro hasta amigas lavando su ropa o voluntarios organizando donaciones, el apoyo llegó de todas partes, demostrando la increíble capacidad humana de tender la mano. También se encontraron con otros músicos afectados, como Nestor Calderer, cuyo piano de cola se llenó de barro, y con bandas como Niuss y Novembre Elèctric, quienes participaron en el festival Horta Sud Live, un evento que unió a la comunidad musical valenciana.
La noticia de la nominación al Latin Grammy fue, para Alejandro y María Laura, una sorpresa mayúscula. Después de dieciséis años remando como músicos independientes, impulsados por su amor incondicional al arte, ver su trabajo reconocido a este nivel es un bálsamo y una inyección de energía. Aunque aún no han pensado en un discurso, la idea de usar esa plataforma para hablar de temas importantes, para llevar su mensaje de conciencia sobre el cambio climático y la resiliencia humana, es algo que sin duda consideran. Porque como bien dicen, el arte es política, ya sea concebido así o no. Y su canción, nacida de una vivencia personal y emocional, ha cobrado un sentido político y comunitario que ahora, con esta nominación, tiene una oportunidad de resonar a nivel global. ¡No podemos esperar a ver qué depara el 13 de noviembre para este dúo inspirador!
Fuente original de la información: ABC – Nacho Serrano
Créditos de la imagen: abc