20 Oct 2025

El motivo oculto tras la decisión más difícil de David Afkham

El motivo oculto tras la decisión más difícil de David Afkham El motivo oculto tras la decisión más difícil de David Afkham La noticia ha…






El motivo oculto tras la decisión más difícil de David Afkham


El motivo oculto tras la decisión más difícil de David Afkham

La noticia ha resonado en el panorama musical español: David Afkham, el carismático director nacido en Friburgo, Alemania, en 1983, se despide de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE) en septiembre de 2026. Una relación que ha durado casi tres lustros, marcada por un notable crecimiento y una conexión profunda con la agrupación. Pero, ¿qué hay detrás de esta decisión tan importante para ambos? Afkham lo explica con una serenidad que solo la madurez y la convicción pueden brindar.

Su historia con la OCNE comenzó en 2011, hace casi quince años. La química con los músicos fue algo instantáneo, un flechazo profesional que rápidamente lo llevó a asumir responsabilidades mayores. En 2015, se convirtió en director principal, y solo cuatro años después, fue nombrado director titular de la ONE y director artístico de la Orquesta y Coro Nacionales de España. Un ascenso meteórico que refleja el talento y la dedicación de Afkham, y la confianza que la institución depositó en él.

Ahora, con su despedida a la vista, muchos se preguntan por los motivos. Afkham lo tiene claro: “es el momento”. Una frase sencilla, pero cargada de significado, que encierra un balance de logros, responsabilidades cumplidas y una visión a futuro. Aunque no será un adiós definitivo, ya que espera regresar como director invitado, el final de su etapa como titular marca el cierre de un ciclo especialmente exitoso para la OCNE, que bajo su batuta ha dejado atrás polémicas pasadas para convertirse en una orquesta respetada en el panorama internacional.

Un Legado de Desafíos y Crecimiento Musical

La actual temporada, que será la última de Afkham al frente de la OCNE, ha comenzado con una declaración de intenciones audaz: la ópera ‘Wozzeck’ de Alban Berg. Una obra de complejidad descomunal, con una partitura que exige lo máximo a cualquier orquesta. Afkham, visiblemente orgulloso, subraya la razón de esta elección:

  • “La hemos hecho porque tenemos una orquesta capaz de abordar esta ópera.”
  • “Sigue un camino que iniciamos con ‘El holandés errante’.”
  • “La ópera no es un repertorio habitual para la orquesta, así que es un desafío, y son los grandes desafíos los que nos hacen crecer.”

Esta decisión es un claro reflejo del espíritu que ha impulsado a Afkham durante su mandato: el deseo de elevar el nivel, de explorar nuevos repertorios y de empujar a la orquesta a superar sus propios límites. La audacia de abordar una obra como ‘Wozzeck’, estrenada hace un siglo pero que aún suena “increíblemente moderno”, demuestra la ambición artística y el compromiso con la vanguardia musical.

Sobre la evolución compositiva de la música, Afkham reflexiona: “Sí; el propio Berg utilizó muchas referencias al pasado, y lo hizo con formas nuevas y un nuevo contexto. Hay por tanto algunas técnicas nuevas, pero al mismo tiempo no es nada nuevo ni revolucionario, y nos sigue sonando increíblemente moderno. Pero ha habido un desarrollo musical posterior que sin duda sigue aportando algo nuevo.” Una perspectiva que subraya la naturaleza cíclica e innovadora de la creación artística.

Balance y Orgullo: Un Buen Momento para el Adiós

A la hora de hacer balance de sus doce años al frente de la OCNE, Afkham se muestra humilde, pero inmensamente orgulloso. No se atreve a ponerse una nota excelente, reconociendo que “siempre hay un proceso que seguir”, pero sí destaca los logros colectivos. “Juntos hemos logrado mucho, y estoy muy orgulloso del desarrollo y del nivel alcanzado por la orquesta. Estoy muy orgulloso también de la confianza de los músicos, de la Administración y del personal”, asegura.

La idea de dejar la formación precisamente en este momento, cuando la orquesta goza de reconocimiento y un alto nivel, es una decisión bien meditada. “Creo que después de 12 años es un buen momento, sí. Mi responsabilidad era elevar el nivel, abrirla a un nuevo repertorio que pudiera abordar con flexibilidad y darle estabilidad. Y creo que se ha logrado”, explica. Para Afkham, es crucial saber cuándo marcharse, y hacerlo cuando aún se está en la cima, lo que permite a la agrupación recibir nuevos impulsos y seguir creciendo con una nueva dirección.

La despedida no está exenta de emociones. “Esta orquesta es mi familia musical, así que duele dejarla. Hay un ojo que llora”, confiesa, comparándolo con la difícil, pero inevitable, experiencia de dejar el hogar paterno. Pero hay otro ojo que mira hacia el futuro, hacia nuevas oportunidades para él y para la OCNE.

Doce Años: El Nuevo Estándar en la Dirección Musical

Afkham considera que doce años es un tiempo más que suficiente en la actualidad para desarrollar un trabajo significativo con una orquesta. Lejos quedan los tiempos de directores que permanecían décadas en un mismo puesto, como Herbert von Karajan. “Hoy en día, se está allí tres, cinco, a veces ocho o diez años”, explica. En este contexto, sus doce años son un periodo largo y fructífero, tiempo de sobra para “conocerse, desarrollarse y para disfrutar juntos y generar confianza”.

Cuando llegó a la OCNE, David Afkham era muy joven, con apenas 30 años. Esta juventud implicaba una gran responsabilidad y la necesidad de aprender constantemente. “Lo que aprendí fue a hacer lo correcto para la institución; a veces hay que tomar decisiones difíciles, pero no se trata de mí, no se trata de individuos, se trata del conjunto y de su futuro”, revela. Esta mentalidad de servicio a la institución y de priorizar el bien común ha sido una constante en su gestión, siempre buscando una comunicación clara y honesta con los músicos, a quienes considera su familia.

Su crecimiento no ha sido solo institucional, sino también artístico y personal. “Mi trabajo no es solo mover la batuta y marcar el ritmo; por supuesto que soy yo quien marca las directrices, pero finalmente es la música la que dice la verdad”, comenta. Escuchar la música, conectar a los músicos y respirar con ellos la misma intención musical, es un proceso que lleva tiempo y que, según Afkham, ha sido “un regalo de la Orquesta y Coro Nacional de España para toda la vida”.

La Emoción de la OCNE y el Corazón de España

Al preguntarle por lo que diferencia a la OCNE de otras orquestas, Afkham no duda en destacar su emotividad y carácter fuerte. “Esta orquesta es muy emotiva. Tiene un carácter fuerte y, si quieren, los músicos te lo dan todo”, afirma. Esta energía y compromiso son cualidades que, según él, a menudo se echan de menos en otras agrupaciones, y que son vitales para la conexión con la música y el público. Además, subraya que en los últimos doce años, la orquesta ha ganado en estabilidad musical y ha elevado su nivel, convirtiéndose en una “orquesta moderna”.

Afkham se define como un ser humano empático, para quien la conexión con los músicos es fundamental. “Si alguien disfruta haciendo música o me sonríe me hace muy feliz. Pero al tiempo me duele cuando hay un problema interno con los músicos; mis canas provienen de esta tristeza y de la responsabilidad”, revela. Su liderazgo ha buscado siempre un equilibrio entre la amistad y la responsabilidad, con un profundo respeto por el concepto de “primus inter pares” (primero entre iguales).

Finalmente, se le pregunta sobre qué echará de menos de España. Su respuesta es un eco de la profunda huella que el país ha dejado en él: “Todo. La gente, el corazón, la emoción, la intensidad. Me enamoré de verdad de la orquesta, de Madrid y de este país. Y lo voy a echar de menos.” Un testimonio conmovedor de una relación que, aunque llega a su fin en un capítulo, promete seguir resonando en el corazón de David Afkham y la música española.

Fuente original de la información: ABC – Julio Bravo

Créditos de la imagen: José ramón ladra

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