El secreto de Malta al descubierto
¡Atención, amantes del mar y la buena música! Hoy zarpamos hacia las aguas maltesas para desvelar una historia de coraje, estrategia y, por supuesto, muchísima adrenalina. La 46ª edición de la Rolex Middle Sea Race nos ha dejado con la boca abierta y el corazón navegando a mil por hora, consagrando al Maxi 72 Balthasar de Louis Balcaen como el campeón absoluto. Una regata épica que, aunque no fue la más rápida de la historia, sí fue una de las más desafiantes y memorables.
Imaginad una flota de 117 barcos, representando a 31 nacionalidades, lanzándose a la aventura de 606 millas náuticas alrededor de Sicilia. Es un testamento a la resistencia, la habilidad y la pasión por la vela que solo unas pocas almas valientes logran completar. Y este año, 110 tripulaciones pueden colgarse la medalla del orgullo por haberlo logrado, inscribiendo sus nombres en el glorioso libro de la navegación oceánica mundial.
Detrás de esta emocionante competición está el Royal Malta Yacht Club, que desde 2002 cuenta con el respaldo incondicional de Rolex. La marca relojera, con casi siete décadas de compromiso con la vela, apoya no solo esta joya maltesa, sino también otras dos legendarias regatas de 600 millas: la Rolex Fastnet Race, que celebró su centenario en julio, y la Rolex Sydney Hobart, que está a punto de cumplir 80 años en diciembre. ¡Un legado marítimo impresionante!
Balthasar: El Rey de Malta
La noche de la entrega de premios fue para el recuerdo, coronando al Balthasar de Louis Balcaen como el indiscutible campeón absoluto. El Maxi 72 fue el segundo en cruzar la línea de meta, pero su tiempo compensado bajo medición ORC fue sencillamente insuperable. Una hazaña que demuestra que no siempre el primero en llegar es el ganador final, sino el que mejor estrategia y ejecución logra bajo las complejas reglas de la regata.
Este triunfo no fue fruto de la casualidad, sino la culminación de un largo camino para la tripulación. Louis Balcaen, visiblemente emocionado, no dudó en expresar su alegría por conseguir uno de los premios más deseados en el mundo de la vela oceánica. “Ganar la Rolex Middle Sea Race es uno de los momentos más destacados de mi carrera como regatista”, comentó. Y es que para llegar a la cima en estas competiciones, todo debe ser perfecto: el barco, la tripulación, el clima y, por supuesto, cada decisión tomada en el camino.
Estrategia y Talento Español a Bordo
El éxito del Balthasar fue un claro ejemplo de decisiones valientes y calculadas. Desde el principio, la tripulación apostó por una ruta hacia el norte, una jugada que les dio una ventaja decisiva sobre sus oponentes que se quedaron al sur, donde el viento escaseaba. Más tarde, tras rodear la isla de Favignana, volvieron a sorprender al dirigirse hacia el este, bordeando la costa tunecina, una audacia que les reportó grandes beneficios. El experimentado Bouwe Bekking, el táctico del Balthasar, destacó la constancia y la confianza mutua del equipo como claves. “Tomamos nuestras decisiones con antelación, nos adaptamos rápidamente y confiamos plenamente los unos en los otros”, afirmó.
Y claro, no podemos dejar de lado el talento español a bordo. Nombres como Pablo Arrarte, Javier de la Plaza y Simbad Quiroga, todos con una vasta experiencia oceánica, formaron parte de esta tripulación ganadora. De la Plaza explicó la intensidad de la regata: “Una regata de 600 millas a bordo de un barco como Balthasar suelen ser entre dos y tres días de navegación y supone trabajar sin descanso. La clave estuvo en conservar la confianza, acertar en la toma de decisiones, no dejar de apretar y mantener la concentración para sacar lo mejor del barco en cada momento. Al final ganamos al Django Deer por sólo cinco minutos, y eso después de 606 millas es casi una foto finish”. ¡Una diferencia mínima que lo dice todo sobre la competitividad!
Pero la historia del Balthasar es aún más inspiradora si pensamos que su participación no estaba asegurada. Apenas seis semanas antes de la regata, sufrieron un percance en la Maxi Yacht Rolex Cup. El capitán, el vigués Diego Torrado, lideró un esfuerzo titánico para poner el barco a punto para la travesía oceánica. “La robustez del barco es clave en una regata de estas características”, señaló Torrado. Su dedicación y la de todo el equipo en las semanas previas a la salida fueron fundamentales para garantizar que el Balthasar estuviera en condiciones óptimas para afrontar el desafío.
Dominio en Tiempo Real: Black Jack 100
En la emocionante batalla por la victoria en tiempo real, el Maxi de 100 pies Black Jack 100, de Remon Vos, cumplió con todas las expectativas. Después de un agridulce 2024 donde Scallywag les arrebató la victoria por solo 18 minutos, y la revancha en la Rolex Fastnet Race, este año el Black Jack 100 buscaba la gloria en Malta. Y lo logró. A pesar de las condiciones de viento flojo, que impidieron acercarse al récord de 2021 de Comanche, el Black Jack 100 cruzó la meta en 65 horas y 44 minutos, demostrando una vez más su maestría en estas complejas aguas.
Novatos y Veteranos: Una Convivencia Única
La Rolex Middle Sea Race tiene ese encanto especial de atraer tanto a leyendas vivas de la vela como a jóvenes promesas que buscan dejar su huella. Este año, la regatista china Lijia Xu, doble medallista olímpica y Regatista Mundial del Año en 2012, hacía su debut a bordo del VO65 Kranendonk, la primera tripulación íntegramente china. “Disfruté muchísimo de mi primera Rolex Middle Sea Race y estoy muy orgullosa de haberla terminado”, afirmó Xu, con la esperanza de inspirar a más regatistas asiáticos a participar en el futuro.
En el otro extremo de la experiencia, el maltés Christian Ripard, con el Artie III, igualó el récord de 35 regatas de Arthur Podesta. Ripard ha sido testigo de la evolución de la vela oceánica, recordando cómo antes una regata que ahora dura tres o cuatro días, solía llevar una semana completa. Sin embargo, para él, la esencia del desafío permanece inalterada: “Sigue siendo una regata muy táctica y se necesita algo de suerte para situarse en la posición adecuada en el campo de regatas. Es como un efecto acordeón: puedes alejarte de tus oponentes y, al doblar una esquina, todos vuelven a alcanzarte. Ese es el reto, una regata de 600 millas en la que hay que estar atento en todo momento”. Y sí, Ripard ya ha confirmado que volverá el próximo año para superar su propio récord. ¡Pura pasión!
Galbula 10: El Orgullo Español
No podemos cerrar esta crónica sin hablar del Galbula 10 de Pedro Gonzalo, el único barco de pabellón español en esta edición, que cruzó la línea de meta logrando una meritoria octava posición en clase ORC 3 y la primera en división Corinthian. Sergio Llorca, tripulante del Galbula 10, resumió la experiencia a su regreso a Malta: “Hemos cumplido nuestro objetivo, que era terminar. En la regata nos ha pasado de todo, pero gracias a Dios no ha habido demasiadas encalmadas y la hemos completado en cinco días, que era lo previsto”. Un logro impresionante que demuestra la tenacidad y el espíritu aventurero de nuestros compatriotas.
La cuenta regresiva ya ha comenzado para la 47ª Rolex Middle Sea Race, que zarpará del Grand Harbour de La Valeta el 17 de octubre de 2026. ¡Estaremos aquí, en Vinyl Station Radio, para contarte cada nudo y cada ola de esta fascinante aventura marítima! ¡Hasta la próxima, intrépidos navegantes!
Fuente original de la información: ABC –
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