Lo que Rusia hace ahora en Pokrovsk es un giro inesperado
La tensión se eleva a niveles críticos en la ciudad de Pokrovsk, donde las fuerzas rusas han adoptado una estrategia sorprendente y de alto riesgo. Lejos de los avances masivos de blindados o las grandes ofensivas que hemos visto en otros puntos del conflicto, la táctica actual implica una infiltración sigilosa y persistente de pequeños grupos de soldados tras las líneas defensivas ucranianas. Esto marca un giro inesperado en el conflicto y genera una situación de incertidumbre constante, especialmente en una urbe tan vital.
Imagina el escenario: grupos de tres a cinco soldados, moviéndose con la máxima discreción, aprovechando cada sombra y cada cobertura natural, intentan colarse en la retaguardia de los defensores. Una vez que consiguen penetrar, su objetivo es fortificarse y resistir, a la espera de refuerzos, mientras lanzan ataques a las posiciones ucranianas. Es una estrategia de desgaste, un asedio por goteo que, aunque no siempre logra sus objetivos de forma inmediata, demuestra una determinación implacable por parte de las tropas rusas, a pesar de las considerables bajas que puedan sufrir.
La Ecuación del Dron y el Asedio Silencioso
El omnipresente ojo de los drones ha cambiado por completo el campo de batalla. En Pokrovsk, su dominio es absoluto. Estos vigilantes aéreos hacen que cualquier movimiento a gran escala, ya sea de tropas o de vehículos blindados, sea extremadamente peligroso y, en muchos casos, inviable. Las tareas logísticas, vitales para cualquier ejército, se han convertido en una pesadilla de alto riesgo en los accesos a la ciudad, con los dispositivos voladores al acecho en cada esquina. Sin embargo, esto no ha detenido a los invasores, que han adaptado su enfoque.
Soldados que operan en la zona atestiguan que los combates con armas ligeras ya son una realidad dentro de las calles de la ciudad. Un militar defensor confesó que la situación en Pokrovsk se está desmoronando “demasiado rápido”, algo que no esperaban. La situación, según sus palabras, es “crítica”. Reportes indican que Rusia habría logrado infiltrar más de 250 soldados dentro de la ciudad, con la zona sur particularmente complicada. La comunicación se ha vuelto un desafío para la infantería, a menudo aislada del mando, lo que complica aún más la defensa. La resistencia de los soldados, muchos de los cuales han permanecido en sus posiciones durante dos o tres meses sin relevo, es admirable pero insostenible a largo plazo.
Tácticas de Infiltración y Sabotaje: Una Amenaza Constante
Este nuevo capítulo en Pokrovsk no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia que ha sido reconocida y advertida por los altos mandos ucranianos. A principios de agosto, el jefe del Ejército de Kiev, Oleksander Sirsky, ya señalaba el recurso del enemigo a la “infiltración total con aumento de las actividades de sabotaje en nuestra retaguardia”. Esta es una táctica que busca desestabilizar y desgastar desde el interior, aprovechando cualquier brecha en las defensas. Un ejemplo de esto fue la infiltración de al menos 200 soldados en la “fortaleza” del sur de Donetsk en un solo fin de semana reciente, lo que subraya la persistencia de esta estrategia.
El mismo presidente Volodímir Zelenski expresó su preocupación por la complejidad de la situación, mencionando intensos combates en las inmediaciones y dentro de la ciudad, así como la presencia de grupos de sabotaje, que complican enormemente la logística para las fuerzas ucranianas.
La Batalla Interna de Pokrovsk
La vida en Pokrovsk se ha transformado en un escenario de tensión constante. Aunque aún no se hable de una batalla urbana a gran escala, los relatos de tiroteos y combates con armas ligeras en las calles, que alguna vez estuvieron llenas de gente y ahora lucen prácticamente vacías, son una cruda realidad. Los rusos no solo atacan las posiciones defensivas, sino que también están activamente cazando a los operadores de drones, que son cruciales para la inteligencia y la vigilancia ucraniana. Testimonios señalan que disparan contra militares ucranianos en sus posiciones, incluyendo a los operadores de vehículos aéreos no tripulados, y se enfrentan directamente a unidades de artillería y antitanque dentro de la ciudad. Sin embargo, las fuerzas ucranianas aseguran estar implementando medidas integrales para controlar la situación y afirman que los rusos no han logrado consolidar sus posiciones.
Más allá de los enfrentamientos directos, la violencia contra la población civil sigue siendo una preocupación. A mediados de octubre, imágenes grabadas por drones mostraron civiles ucranianos muertos, presuntamente abatidos por tropas rusas. Esto añade una capa de horror a la ya terrible situación, recordando la brutalidad del conflicto y la indiferencia por la vida humana en pro de los objetivos militares.
La superioridad numérica y la voluntad de aceptar pérdidas significativas son factores clave en la estrategia rusa. El presidente ucraniano ha enfatizado que, en el sector de Pokrovsk, las fuerzas rusas superan en gran medida a las ucranianas en proporción, en algunos casos, de hasta ocho a uno. Esta desproporción subraya la intensidad de la presión a la que están sometidas las defensas ucranianas en esta área crucial.
Pokrovsk: Un Nexo Logístico y Objetivo Geopolítico
Antes del conflicto, Pokrovsk albergaba a cerca de 70.000 personas. Esta ciudad minera no es solo un punto en el mapa, sino un nodo logístico de vital importancia para el ejército ucraniano. Su control es fundamental para contener los avances rusos hacia la región de Dnipropetrovsk y para evitar que los invasores se dirijan con mayor facilidad hacia el oeste del país. Rusia está decidida a tomar esta ciudad a cualquier costo, concentrando gran parte de sus acciones ofensivas en esta zona.
Los informes de guerra más recientes destacan la magnitud de esta ofensiva: de 218 enfrentamientos militares registrados en las últimas 24 horas, 79 se concentraron en Pokrovsk. Esta localidad estratégica en el sur de Donetsk ha resistido un asedio constante desde agosto de 2024, un tiempo crucial que ha permitido a Ucrania fortalecer el cinturón de ciudades libres en esta provincia del este. Donetsk es, sin duda, uno de los objetivos primordiales del Kremlin, y la captura de Pokrovsk sería un paso significativo hacia su control total.
El presidente Zelenski ha vinculado la ofensiva en Pokrovsk no solo a objetivos militares, sino también a un intento de presión diplomática. Rusia busca utilizar la captura de la urbe para fortalecer su narrativa en las negociaciones de paz, sugiriendo que la retirada de Ucrania del este es la única opción viable para evitar mayores pérdidas territoriales. Este es un juego de ajedrez donde cada movimiento tiene repercusiones tanto en el campo de batalla como en la mesa de diálogo.
La situación en Pokrovsk es un recordatorio sombrío de la complejidad y brutalidad de la guerra, donde las tácticas evolucionan y la resistencia se pone a prueba cada día. La resiliencia de los defensores y la importancia estratégica de la ciudad la convierten en un punto de atención global por el futuro del conflicto.
Fuente original de la información: ABC – Miriam González
Créditos de la imagen: REUTERS