02 Nov 2025

Una tragedia que aún une a miles en Serbia

Una tragedia que aún une a miles en Serbia Una tragedia que aún une a miles en Serbia El fin de semana ha sido testigo…






Una tragedia que aún une a miles en Serbia

Una tragedia que aún une a miles en Serbia

El fin de semana ha sido testigo de un conmovedor resurgimiento del espíritu cívico en Serbia, donde miles de personas han regresado a las calles y carreteras, un año después de un suceso que conmocionó a toda la nación. Nos referimos a la tragedia de Novi Sad, un evento que no solo costó la vida de dieciséis personas, sino que también encendió la mecha de las movilizaciones ciudadanas más significativas que ha vivido el país balcánico en los últimos tiempos.

Lo que comenzó como una serie de protestas espontáneas, impulsadas principalmente por un colectivo estudiantil que se autodenomina ‘Estudiantes en Bloqueo’, ha evolucionado hacia un movimiento persistente que clama por justicia y transparencia. Este aniversario es un recordatorio sombrío de las vidas perdidas y un testimonio de la resiliencia de un pueblo que busca respuestas.

Un Camino de Conmemoración y Resistencia

Desde el pasado jueves, un torrente de personas inició una marcha de dos días, cubriendo una distancia de aproximadamente 90 kilómetros desde la capital, Belgrado, con destino a la ciudad de Novi Sad. El propósito es claro: unirse a la concentración pacífica convocada por los ‘Estudiantes en Bloqueo’ para este sábado. Pero la participación no se limita a Belgrado; la convocatoria ha resonado por todo el país.

Desde la lejana Nis, a unos 340 kilómetros al sur, un grupo valiente ha emprendido la travesía en bicicleta, demostrando que la distancia no es un impedimento cuando se trata de solidaridad y búsqueda de la verdad. A diferencia de encuentros anteriores, este camino hacia Novi Sad se ha desarrollado hasta ahora sin ningún incidente, un contraste notable que sugiere quizás una atmósfera de mayor solemnidad y propósito en la conmemoración. Simultáneamente, las autoridades han organizado sus propios homenajes para las víctimas, aunque los detalles específicos de estos actos aún no han sido divulgados.

El Colapso que lo Cambió Todo

La fecha fatídica fue el 1 de noviembre de 2024, a las 11:52 horas. En ese momento, una marquesina en la estación de tren de Novi Sad se derrumbó de manera catastrófica. La tragedia cobró la vida de catorce personas de inmediato, y lamentablemente, otras dos que resultaron heridas sucumbieron semanas después en el hospital. El edificio de la estación, construido originalmente en 1964, había sido sometido a un proceso de renovación entre 2021 y 2024, a cargo de una empresa contratista de origen chino.

La respuesta inicial del gobierno no se hizo esperar: el 2 de noviembre fue declarado día de luto nacional, y las autoridades de Novi Sad decretaron tres días de duelo. Sin embargo, lo que siguió trascendió el dolor inicial para transformarse en un clamor por el cambio.

Nacimiento de un Movimiento Estudiantil

Las protestas ciudadanas emergieron de manera espontánea, apuntando directamente a la corrupción institucional y exigiendo responsabilidades. A pesar de los intentos de las autoridades por disuadir a los manifestantes, llegando incluso a acusarlos de recibir financiación extranjera, el movimiento se extendió por todo el país. Su impacto fue tal que consiguió la caída del gobierno de Milos Vicevic a finales de enero de 2025.

Pero la renuncia del primer ministro no fue suficiente para detener la marea. Las movilizaciones continuaron, culminando en la marcha antigubernamental más grande en la historia de Serbia, celebrada el 15 de marzo en Belgrado, con una asistencia que superó las 300.000 personas. Aunque hubo denuncias de que las autoridades habrían utilizado cañones de sonido para dispersar a la multitud, el presidente Aleksandar Vucic prometió dimitir si tales acusaciones resultaban ser ciertas.

Un mes más tarde, el alcance de las protestas traspasó las fronteras serbias, llevando a grupos de estudiantes a cruzar el continente para llegar a Estrasburgo y posteriormente a Bruselas. Su objetivo era claro: llevar su mensaje directamente a las instituciones europeas, buscando un compromiso continental ante la crisis democrática que, según ellos, vive el país.

Justicia en el Limbo y Demandas Claras

Hoy, un año después, la memoria de las víctimas se mantiene viva a través de rituales de protesta. Ciudadanos serbios se congregan regularmente en diferentes puntos del país, siempre a la misma hora: las 11:52, el momento exacto de la tragedia. La mano roja, a menudo acompañada de pintura que evoca sangre, se ha convertido en el símbolo inequívoco de estas protestas, un grito silencioso que acusa a las autoridades: “Tus manos están manchadas de sangre”.

En el ámbito legal, la Fiscalía ha imputado a trece personas, incluyendo al exministro de Construcción, Infraestructura y Transporte, Goran Vesic, y a exresponsables de la empresa ferroviaria estatal. Se les acusa de delitos graves contra la seguridad pública. Sin embargo, la ausencia de una fecha para el juicio y las crecientes dudas sobre la integridad del proceso judicial son motivo de preocupación y escepticismo entre la población.

Los ‘Estudiantes en Bloqueo’ siguen firmes en sus reivindicaciones. Sus demandas principales son:

  • La publicación íntegra de la documentación relacionada con la reconstrucción de la estación de tren de Novi Sad.
  • La desestimación de los cargos presentados contra los estudiantes detenidos durante las protestas.
  • La apertura de cargos penales contra aquellos que “agredieron” a los estudiantes.

Inicialmente, también solicitaron un aumento del 20% en el presupuesto estatal para educación superior. Más recientemente, han exigido una “investigación exhaustiva por parte de las autoridades competentes” para esclarecer “todas las circunstancias y responsabilidades relacionadas con los hechos que provocaron temor y pánico el 15 de marzo”.

El Llamado a la Paz del Presidente Vucic

En la víspera del aniversario, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, se dirigió a la nación con un mensaje que buscaba la reconciliación y la reflexión. Expresó su “verdadero deseo” de que la jornada “transcurra en paz y respeto”, y sorprendentemente, pidió disculpas por sus “errores”, haciendo un llamado al diálogo.

Vucic reconoció abiertamente que “muchos en nuestra sociedad cometimos errores graves. Incluyéndome a mí”. Recordó la desolación de aquel día: “Hace un año, nuestro país sufrió una gran tragedia… Dieciséis almas inocentes que no habían hecho nada malo… se encontraron bajo el techo de la estación”. Afirmó comprender la “indignación, especialmente la de las familias” y la necesidad de que “encuentren respuesta a sus preguntas, de manera que se haga justicia a las familias y a toda la población serbia”.

El presidente enfatizó la importancia no solo de entender lo sucedido, sino de “cómo evitar que se repitan atrocidades similares”. Anunció su intención de asistir a la Iglesia para rezar y encender una vela por cada una de las víctimas, y expresó su respeto por las distintas formas de duelo: “Sé y comprendo que, en momentos de duelo, algunas personas buscan consuelo en reuniones, en las calles, plazas y otros lugares. Cada quien lo recuerda y cada quien expresa su duelo como mejor le parece. Siempre que se haga de manera pacífica y legal, con respeto y consideración hacia los demás, lo apoyo plenamente”.

Esta tragedia y sus secuelas han dejado una marca indeleble en Serbia, forjando un movimiento que, un año después, sigue resonando con fuerza, un llamado constante a la memoria, la justicia y la transparencia.

Fuente original de la información: ABC –

Créditos de la imagen: reuters

Leer noticia original


VinylStation Radio
Rock Español · Haz clic para escuchar
LIVE
Ir al directo